Ricardo J. Molina: "Ser rotario es pertenecer a la mejor organización que existe en el mundo"

Ricardo J. Molina: "Ser rotario es pertenecer a la mejor organización que existe en el mundo"

El gobernador de distrito de los clubes rotarios visitó ayer la isla para entrevistarse con los socios

J.F. Mestre 13.08.2020 | 21:52

Ricardo J. Molina, gobernador de distrito de los rotarios. B. Arzayus

Lleva pocos meses como gobernador rotario del distrito 2203, al que pertenecen los clubes rotarios de Mallorca. Afirma que esta organización ha cambiado y que aunque en un principio la formaban personas de la élite social, ahora lo que se busca “son socios con ganas de trabajar y de cambiar el mundo”

Ricardo J. Molina es socio de un club rotario de Murcia, pero este año fue nombrado gobernador del distrito 2203, al que pertenecen los clubes de Mallorca. Se siente orgullo de formar parte de esta organización y asegura que la forman personas voluntarias, con ganas de trabajar para los demás y con el objetivo de lograr una sociedad mejor. Ayer visitó Mallorca para mantener reuniones con los socios rotarios.

P ¿Qué supone ser gobernador de distrito en la organización de rotarios?
R En España hay 210 clubes rotarios y se realiza una división administrativa por zonas. Nuestro distrito es el más grande. Contamos con 86 clubes y 1.870 socios.

P ¿Cuál es la finalidad de un club rotario?
R Es una organización formada por empresarios y profesionales, que se rige por unos valores éticos y que intenta mejorar el planeta y sus habitantes a través de distintos proyecto.

P Explíqueme alguno de estos proyectos.
R Los rotarios estamos contribuyendo, por ejemplo, a terminar con la enfermedad de la poliomelitis. Más de 4.500 millones de niños han sido vacunados contra esta enfermedad, que está a punto de erradicarse.

P ¿A qué se dedica un gobernador de distrito?
R Lidera los proyectos y los planes de extensión.

P ¿A qué responde su visita a Mallorca?
R Vengo a animar a los socios que lo han pasado mal durante la pandemia, porque muchos de ellos son personas mayores y apenas han podido participar estos meses en las actividades del club.

P ¿Cómo son los rotarios en la isla?
R Son iguales que el resto de rotarios, aunque en Mallorca los clubes tienen una gran presencia y han desarrollado una gran influencia. Representan un referente en nuestro distrito.

P Cuando los socios se reúnen, ¿se puede hablar de cualquier tema?
R Tenemos prohibido hablar de política y de religión, porque supondría un insulto para muchos socios.

P Muchas veces se confunde ser rotario con ser masón.
R No tiene nada que ver. Ser rotario no es ser masón, aunque alguno puede ser las dos cosas. Somos una organización que no es política, ni religiosa.

P Antes estas organizaciones la formaban la élite de la sociedad. ¿Ahora es igual?
R Es cierto, antes la organización la formaban personas de la élite social, pero ahora es distinto. Nos hemos modernizado y cualquiera, con ganas de trabajar para los demás de forma altruista, puede ser rotario. Ahora estamos intentando captar a gente joven, que aporte novedades. Un rotario ha de saber que pertenece a la mejor organización que existe en el mundo.

P Sin embargo, hace poco un juez condenó a la organización por los abusos que sufrió un estudiante de Mallorca en un intercambio en Taiwán.
R Es cierto. Organizamos cientos de intercambios de chicos para que vivan la experiencia de estar en otro país, porque así consiguen una rápida madurez. Tenemos un protocolo de seguimiento muy estricto, tanto del estudiante, como de las familias que lo acogen. Es la primera vez que ocurre una cosa así. No sabemos si el protocolo falló en Taiwán. De momento no enviamos a más estudiantes a este país hasta que no se aclare qué ocurrió.

P ¿Cree usted que estas organizaciones tan antiguas están aceptando los nuevos tiempos?
R No nos queda más remedio que aceptar los cambios que nos exige la sociedad. Aunque quedan clubes que no aceptan a las mujeres y esto tiene que cambiar. Nos importan las personas, no sin son hombres o mujeres. Queremos gente que se implique en el trabajo y que muestre ganas de cambiar la sociedad.